dimanche 27 mars 2016

Santa Rosa de Lima


(Isabel Flores de Oliva; Lima, 1586 - 1617) Religiosa peruana de la orden de los dominicos que fue la primera santa de América. Tras haber dado signos de una intensa precocidad espiritual, a los veinte años tomó el hábito de terciaria dominica, y consagró su vida a la atención de los enfermos y niños y a las prácticas ascéticas, extendiéndose pronto la fama de su santidad. Venerada ya en vida por sus visiones místicas y por los milagros que se le atribuyeron, en poco más de medio siglo fue canonizada por la Iglesia católica, que la declaró patrona de Lima y Perú, y poco después de América, Filipinas e Indias Orientales.

Biografía
Santa Rosa de Lima nació el 30 de abril de 1586 en la vecindad del hospital del Espíritu Santo de la ciudad de Lima, entonces capital del virreinato del Perú. Era hija de Gaspar Flores (un arcabucero de la guardia virreinal natural de San Juan de Puerto Rico) y de la limeña María de Oliva, que en el curso de su matrimonio dio a su marido otros doce hijos. Recibió bautismo en la parroquia de San Sebastián de Lima, siendo sus padrinos Hernando de Valdés y María Orozco.
En compañía de sus numerosos hermanos, la niña Rosa se trasladó al pueblo serrano de Quives (localidad andina de la cuenca del Chillón, cercana a Lima) cuando su padre asumió el empleo de administrador de un obraje donde se refinaba mineral de plata. Las biografías de Santa Rosa de Lima han retenido vivamente el hecho de que en Quives, que era doctrina de frailes mercedarios, la futura santa recibió en 1597 el sacramento de la confirmación de manos del arzobispo de Lima,Santo Toribio Alfonso de Mogrovejo, quien efectuaba una visita pastoral en la jurisdicción.
Aunque había sido bautizada como Isabel Flores de Oliva, en la confirmación recibió el nombre de Rosa, apelativo que sus familiares empleaban prácticamente desde su nacimiento por su belleza y por una visión que tuvo su madre, en la que el rostro de la niña se convirtió en una rosa. Santa Rosa asumiría definitivamente tal nombre más tarde, cuando entendió que era "rosa del jardín de Cristo" y adoptó la denominación religiosa de Rosa de Santa María.
Ocupándose de la "etapa oscura" en la biografía de Santa Rosa de Lima, que corresponde precisamente a sus años de infancia y primera adolescencia en Quives, Luis Millones ha procurado arrojar nueva luz mediante la interpretación de algunos sueños que recogen los biógrafos de la santa. Opina Millones que ésa pudo ser la etapa más importante para la formación de su personalidad, no obstante el hecho de que los autores han preferido hacer abstracción del entorno económico y de las experiencias culturales que condicionaron la vida de la familia Flores-Oliva en la sierra, en un asiento minero vinculado al meollo de la producción colonial. Probablemente esa vivencia (la visión cotidiana de los sufrimientos que padecían los trabajadores indios) pudo ser la que dio a Rosa la preocupación por remediar las enfermedades y miserias de quienes creerían luego en su virtud.

En Lima
Ya desde su infancia se había manifestado en la futura santa su vocación religiosa y una singular elevación espiritual. Había aprendido música, canto y poesía de la mano de su madre, que se dedicaba a instruir a las hijas de la nobleza. Se afirma que estaba bien dotada para las labores de costura, con las cuales ayudaría a sostener el presupuesto familiar. Con el regreso de la familia a la capital peruana, pronto destacaría por su abnegada entrega a los demás y por sus extraordinarios dones místicos.
Por aquel entonces, Lima vivía un ambiente de efervescencia religiosa al que no fue ajeno Santa Rosa: era una época en que abundaban las atribuciones de milagros, curaciones y todo tipo de maravillas por parte de una población que ponía gran énfasis en las virtudes y el ideal de vida cristiano. Alrededor de sesenta personas fallecieron en "olor de santidad" en la capital peruana entre finales del siglo XVI y mediados del XVIII. Ello originó una larga serie de biografías de santos, beatos y siervos de Dios, obras muy parecidas en su contenido, regidas por las mismas estructuras formales y por análogas categorías de pensamiento.
En la adolescencia, Santa Rosa se sintió atraída con singular fuerza por el modelo de la dominica Santa Catalina de Siena (mística toscana del siglo XIV); siguiendo su ejemplo, se despojó de su atractiva cabellera e hizo voto de castidad perpetua, contrariando los planes de su padres, cuya idea era casarla. Tras mucha insistencia, los padres desistieron de sus propósitos y le permitieron seguir su vida espiritual. Quiso ingresar en la orden dominica, pero al no haber ningún convento de la orden en la ciudad, en 1606 tomó el hábito de terciaria dominica en la iglesia limeña de Santo Domingo.
Nunca llegaría a recluirse en un convento; Rosa siguió viviendo con sus familiares, ayudando en las tareas de la casa y preocupándose por las personas necesitadas. Bien pronto tuvo gran fama por sus virtudes, que explayó a lo largo de una vida dedicada a la educación cristiana de los niños y al cuidado de los enfermos; llegó a instalar cerca de su casa un hospital para poder asistirlos mejor. En estos menesteres ayudó al parecer a un fraile mulato que, como ella, estaba destinado a ser elevado a los altares: San Martín de Porres.
Fueron muy contadas las personas con quienes Rosa llegó a tener alguna intimidad. En su círculo más estrecho se hallaban mujeres virtuosas como doña Luisa Melgarejo y su grupo de "beatas", junto con amigos de la casa paterna y allegados al hogar del contador Gonzalo de la Maza. Los confesores de Santa Rosa de Lima fueron mayormente sacerdotes de la congregación dominica. También tuvo trato espiritual con religiosos de la Compañía de Jesús. Es asimismo importante el contacto que desarrolló con el doctor Juan del Castillo, médico extremeño muy versado en asuntos de espiritualidad, con quien compartió las más secretas minucias de su relación con Dios. Dichos consejeros espirituales ejercieron profunda influencia sobre Rosa.
No sorprende desde luego que su madre, María de Oliva, abominase de la cohorte de sacerdotes que rodeaban a su piadosa hija, porque estaba segura de que los rigores ascéticos que ella misma se imponía eran "por ser de este parecer, ignorante credulidad y juicio de algunos confesores", según recuerda un contemporáneo. La conducta estereotipada de Santa Rosa de Lima se hace más evidente aún cuando se repara en que, por orden de sus confesores, anotó las diversas mercedes que había recibido del Cielo, componiendo así el panel titulado Escala espiritual. No se conoce mucho acerca de las lecturas de Santa Rosa, aunque es sabido que encontró inspiración en las obras teológicas de Fray Luis de Granada.

Últimos años
Hacia 1615, y con la ayuda de su hermano favorito, Hernando Flores de Herrera, construyó una pequeña celda o ermita en el jardín de la casa de sus padres. Allí, en un espacio de poco más de dos metros cuadrados (que todavía hoy es posible apreciar), Santa Rosa de Lima se recogía con fruición a orar y a hacer penitencia, practicando un severísimo ascetismo, con corona de espinas bajo el velo, cabellos clavados a la pared para no quedarse dormida, hiel como bebida, ayunos rigurosos y disciplinas constantes.
Sus biógrafos cuentan que sus experiencias místicas y estados de éxtasis eran muy frecuentes. Según parece, semanalmente experimentaba un éxtasis parecido al de Santa Catalina de Ricci, su coetánea y hermana de hábito; se dice que cada jueves por la mañana se encerraba en su oratorio y no volvía en sí hasta el sábado por la mañana. Se le atribuyeron asimismo varios dones, como el de la profecía (según la tradición, profetizó su muerte un año antes); la leyenda sostiene que incluso salvó a la capital peruana de una incursión de los piratas.
Santa Rosa de Lima sufrió en ese tiempo la incomprensión de familiares y amigos y padeció etapas de hondo vacío, pero todo ello fructificó en una intensa experiencia espiritual, llena de éxtasis y prodigios, como la comunicación con plantas y animales, sin perder jamás la alegría de su espíritu (aficionado a componer canciones de amor con simbolismo místico) y la belleza de su rostro. Llegó así a alcanzar el grado más alto de la escala mística, el matrimonio espiritual: la tradición cuenta que, en la iglesia de Santo Domingo, vio a Jesús, y éste le pidió que fuera su esposa. El 26 de marzo de 1617 se celebró en la iglesia de Santo Domingo de Lima su místico desposorio con Cristo, siendo Fray Alonso Velásquez (uno de sus confesores) quien puso en sus dedos el anillo simbólico en señal de unión perpetua.
Con todo acierto, Rosa había predicho que su vida terminaría en la casa de su bienhechor y confidente Gonzalo de la Maza (contador del tribunal de la Santa Cruzada), en la que residió en estos últimos años. Pocos meses después de aquel místico desposorio, Santa Rosa de Lima cayó gravemente enferma y quedó afectada por una aguda hemiplejía. Doña María de Uzátegui, la madrileña esposa del contador, la admiraba; antes de morir, Santa Rosa solicitó que fuese ella quien la amortajase. En torno a su lecho de agonía se hallaba el matrimonio de la Maza-Uzátegui con sus dos hijas, doña Micaela y doña Andrea, y una de sus discípulas más próximas, Luisa Daza, a quien Santa Rosa de Lima pidió que entonase una canción con acompañamiento de vihuela. La virgen limeña entregó así su alma a Dios, el 24 de agosto de 1617, en las primeras horas de la madrugada; tenía sólo 31 años.
El mismo día de su muerte, por la tarde, se efectuó el traslado del cadáver de Santa Rosa al convento grande de los dominicos, llamado de Nuestra Señora del Rosario. Sus exequias fueron imponentes por su resonancia entre la población capitalina. Una abigarrada muchedumbre colmó las calzadas, balcones y azoteas en las nueve cuadras que separaban la calle del Capón (donde se encontraba la residencia de Gonzalo de la Maza) de dicho templo. Al día siguiente, 25 de agosto, hubo una misa de cuerpo presente oficiada por don Pedro de Valencia, obispo electo de La Paz, y luego se procedió sigilosamente a enterrar los restos de la santa en una sala del convento, sin toque de campanas ni ceremonia alguna, para evitar la aglomeración de fieles y curiosos.
El proceso que condujo a la beatificación y canonización de Rosa de Lima empezó casi de inmediato, con la información de testigos promovida en 1617-1618 por el arzobispo de Lima, Bartolomé Lobo Guerrero. Tras cinco décadas de procedimiento, el papa Clemente IX la beatificó en 1668, y un año después la declaró patrona de Lima y de Perú. Su sucesor, Clemente X, la canonizó en 1671; un año antes la había declarado además patrona principal de América, Filipinas y las Indias Orientales. La festividad de Santa Rosa de Lima se celebra el 30 de agosto en la mayor parte de los países, pese a que el Concilio Vaticano II la trasladó al 23 de agosto.

dimanche 1 juin 2014

Bolón de verde

Bolones de Queso
Se conoce como bolón de verde o bolón a un plato nacional y tradicional de la gastronomía de la República del Ecuador, que tiene como base plátano verde. Se lo considera un plato ideal para el desayuno, pero también se puede servir como entrada o acompañante. Consiste en una «bola» o «bolón» casi del tamaño de un puño hecha de una masa de plátano verde. Se pueden rellenar con queso o chicharrones.

En la costa no hay desayuno más rico que un delicioso bolón de verde acompañado por un huevo frito, aji, y una taza de cafecito. En otros países se preparan platos similares al bolon de verde, por ejemplo en Puerto Rico y Republica Dominicana tienen una variación llamada mofongo, puede estar relleno de verduras, pollo, carne o mariscos; en Perú, lo llaman tacacho y lo rellenan con carne.

Orígenes

Los primeros indicios del bolón de verde surgieron en Cuba, según historiadores internacionales. Allí es denominado como fufú de plátano, un plato hecho básicamente deplátano machacado y mezclado con chicharrones.
El investigador de folclore cubano Fernando Ortiz explicó que durante la dominación inglesa en Cuba, después de la toma de La Habana, entraron a ese país muchos esclavos negros llevados por los ingleses.
La comida que normalmente se daba a los esclavos era plátano hervido y machacado, y se cree que esta forma de comer el plátano venía de Ghana y Sierra Leona. Los negreros ingleses acostumbraban a decir “food, food” (“comida, comida”), cuando repartían las raciones a los negros y de ahí que los esclavos usaban la palabra “fufú” para designar dicha comida.
Aunque no hay datos que certifiquen que el bolón de verde ecuatoriano recibió una influencia directa de Cuba, su preparación es similar a la del fufú de plátano que se consume en la isla, con la diferencia de que se mezcla con queso y los verdes son fritos.
En la selva del Perú el nombre es tacacho, y se prepara también con cecina (carne seca de monte) o pollo.

Receta :


Ingredientes:

4 plátanos verdes
Mantequilla
Queso fresco
Agua
Sal
Ají

Preparacion :

El primer paso para elaborar el bolón de verde es cocer el plátano. Lo haremos después de pelarlos (¡cuidado que manchan!) y cortarlos, en un poquito de agua con sal.

Tras unos 35 minutos, una vez ya esté el plátano blandito, lo sazonamos con ají y sal al gusto. Después, todavía caliente, majamos (aplastamos) la fruta hasta convertirla en una pasta. Para dotarla de una textura más suave es conveniente añadir una o dos cucharadas de mantequilla.
Entonces será el momento de dar forma a nuestros bolones, que como su nombre indica tendrán aspecto de pequeñas pelotas. Con la ayuda de cualquier utensilio de cocina realizaremos una abertura en la superficie de cada uno de los bolones para rellenar su interior con queso rallado. Este hueco después será cubierto de nuevo con la misma masa.
A continuación, pasaremos los bolones de verde por la sartén con aceite bien caliente. Así conseguiremos que las pequeñas bolitas de masa se doren ligeramente y se tornen un tanto crujientes. Pero si prefieres evitar los fritos, también se pueden hornear hasta que el queso se derrita.
Fuentes : 12

dimanche 24 novembre 2013

Bolitas de Kiwicha



Estas bolitas son un dulce a base de kiwicha insuflada y miel. 

Cuentan con componentes de alto valor nutricional que contribuyen a la buena alimentación.

Tuve la oporturnidad de probarlas y me gustaron mucho !

dimanche 19 mai 2013

El Pijuayo


Frutos de Pijuayo en el árbol
El árbol del pijuayo es una palmera. El nombre científico es Bactris gasipaes y hay mas de 200 especies. La fruta del pijuayo varia mucho en tamaño y color.

Otros Nombres

Pijuayo, pejibaye, chontaduro, cachipay, tembé, chonta, macana,periguao, gachipaes, pupunha, cachipae, "peachpalm, pewa 

Origen


Las especies con frutos grandes del taxón ocurren principalmente en el lado oriental de la Cordillera de los Andes, en los piedemontes y la hilea adyacente, mientras que las progenies con frutos pequeños ocurren en el extremo nor occidental de América del Sur y en el extremo sur occidental de la cuenca amazónica. Además de B. gasipaes, el único taxón que se extiende significativamente en la hilea amazónica es Bactris (Guilielma) microcarpa. Las variedades sin espinas son encontradas en la zona de Yurimaguas, Perú y se cree que son el resultado de un intensivo y largo proceso de selección efectuada por los nativos de la región, contra la presencia de espinas.

La existencia de diferentes progenies y razas similares a B. gasipaes,sugiere que el pijuayo puede haberse originado no solamente en un lugar, sino en varias localidades de la Amazonia occidental y de la región nor occidental de América del Sur situadas a lo largo de la Cordillera de los Andes, a través de diferentes hibridaciones. Se asume que la domesticación ocurrió independientemente en varias localidades, siendo los cultivares derivados de cada proceso, los que dieron lugar a la formación de razas hermanas. Esta hipótesis explicaría mejor el posible origen de la especie (en contraposición a la teoría de un centro de origen concreto en la región nor occidental de la cuenca amazónica), al tomar en cuenta las diferencias que se observan entre los grupos raciales de pijuayo existentes en estas regiones.

Descripción

Se caracteriza por presentar varios hijuelos o tallos a partir de una misma semilla. Las plantas son erectas y alcanzan hasta 20 m de altura, con un diámetro basal de 20 a 30 cm. El tronco de la palmera presenta anillos, cicatrices de las hojas o follaje previo. Del tronco del tallo salen perpendicularmente espinas negras o marrones y puntiagudas, con diferentes tamaños (largo, ancho y diámetro, densidades y formas). En la zona de Yurimaguas, Perú, se encuentran poblaciones de ecotipos que se caracterizan por ser inerimes. Los hijuelos, en número de uno a diez, salen de la base del tallo y tres a cuatro llegan a alcanzar madurez al mismo tiempo. Es muy raro observar plantas sin hijuelos.

El follaje está compuesto de una corona de 15 a 25 anillos, con las hojas insertadas a diferentes ángulos; las hojas tiernas sin expandir en el centro de la corona, forman el palmito, de importante valor económico. Las hojas miden entre 1,5 y 4,0 m en plantas adultas, con un ancho entre 30 y 50 cm. Todas las partes de las hojas están cubiertas con espinas más cortas y suaves que las encontradas en el tallo, excepto en los ecotipos encontrados en Yurimaguas que presentan pocas o ninguna espina.

La planta es monoica y forma de dos a ocho inflorescencias al año. Las panículas se originan debajo de la copa de hojas y consisten de un eje central y un gran número de ramificaciones laterales simples, cada una de ellas cubierta por numerosas flores masculinas pequeñas, de color crema a amarillo claro, y menor cantidad de flores femeninas. A la maduración los racimos pueden tener más de 100 frutos y pesan hasta 15 kg.

Un pericarpio muy delgado cubre el fruto y se adhiere al mesocarpio pulposo de color blanco, amarillo hasta naranja. La semilla es única, dura, color oscuro, cónica, con una almendra blanca que es similar en sabor y textura al coco verde.

                       Forma                         

La forma de los frutos varía entre ovoide y cónico.

Color

Los frutos son verdes cuando están inmaduros y varían desde amarillo claro a rojo cuando maduros.

                        Tamaño                      

A la maduración los racimos pueden tener más de 100 frutos y pesan hasta 15 kg.

Uso

Los indios americanos utilizaban todas las partes de la planta hasta la llegada de los españoles. De las hojas hacían el techo para sus viviendas, de los tallos hacían armas o lo empleaban en las viviendas, las flores eran utilizadas como ensaladas y el palmito y los frutos se empleaban como alimento.

En la actualidad el pijuayo sigue teniendo usos múltiples. La fruta se emplea en la alimentación humana y animal, puede ser consumida directamente después de cocida o utilizada en la fabricación de harina para uso en panadería. De la pulpa y la semilla se puede obtener aceite que tiene características tan buenas como el aceite de palmiste. Las yemas foliares se utilizan para la producción de palmito (probablemente el mayor mercado actual y potencial), y crema deshidratada. De los entrenudos suaves que están en la base de las yemas foliares se elaboran encurtidos. El tallo de las plantas adultas se utiliza para construcción (pisos y paredes de chonta por los nativos) y fabricación de parquet (de alto valor en el mercado internacional). Las hojas son empleadas localmente para techo de las viviendas o en los viveros.

Sin embargo, el único producto por el que el pijuayo se cultiva comercialmente es el palmito. A fines de 1994 habían cultivadas o en proceso de instalación 2,000 ha en Costa Rica, 500 ha en Brasil, 600 ha en Perú, 200 ha en Bolivia y 100 ha en Ecuador. La tendencia para su siembra en los próximos cinco años es de llegar a 4,000 ha en Brasil, 1,000 ha en Perú y 500 ha en Bolivia y Ecuador.


dimanche 12 mai 2013

Felipe Guamán Poma de Ayala


Autorretrato de Felipe Guamán Poma de Ayala,
que está tomando las relaciones
y leyendas de los indios antiguos
Felipe Guamán o Huamán Poma de Ayala ; San Cristóbal de Suntuntu, 1534 - Lima, 1615) 
Fue un cronista peruano. Dedicado a la enseñanza de la lengua castellana a los indígenas, es autor de una Nueva crónica (c. 1600), compendio de la historia preincaica del Perú, y de su continuación, Buen gobierno (c. 1615), muestra de las injusticias que los encomenderos y los funcionarios de la corona infligían a los indios. Concebida como una monumental carta al rey de España, Felipe II, la obra está ilustrada con dibujos del mismo autor.

Por las noticias autobiográficas contenidas en Nueva crónica y buen gobierno se sabe que era hijo de Gusmán (o Huamán) Malqui de Ayala y de Juana Curi Oello, hija menor del inca Túpac Yupanqui. Descendía por lo tanto de los nobles de Huánuco, señores de Chinchaysuyo anteriores a los mismos incas. Fue educado por su hermano mestizo el padre Martín de Ayala, quien debió de iniciarle en los estudios clásicos, y trabajó probablemente en la administración. Desempeñó cargos directivos en los hospitales de Cuzco y Huamanga, y estudió al parecer en estas dos ciudades. 

En 1594 o 1595 fue detenido y desterrado por el corregidor de Lucanas, Antonio de Monroy. De esta suerte el escritor inició una larga serie de viajes que se prolongó durante unos veinte años y que le permitirían recoger abundante información para su obra; finalmente, en 1613, volvió a Huamanga e hizo valer sus derechos al puesto de cacique de la provincia. Atacó además la política del corregidor, por lo que fue nuevamente expulsado. Se dirigió entonces a Lima, con la intención de presentar su Nueva crónica al virrey. 

Perdido durante siglos, el manuscrito de Nueva crónica y buen gobierno fue encontrado en 1908 en la Biblioteca Real de Copenhague por Richard Pietschmann, quien lo presentó a la comunidad científica internacional en 1912. Se cree que hubo de ser redactado entre 1567 y 1615, y en su mayor parte entre 1612 y 1615. En 1936 fue publicado en edición facsimilar al cuidado de Paul Rivet y con una introducción escrita por Richard Pietschmann. El arqueólogo y antropólogo peruano Julio C. Tello ensalzó inmediatamente su importancia incomparable: "No existe libro alguno escrito en este período que pueda competir con él en riqueza de información, clarividencia y valentía del autor para enjuiciar los acontecimientos de su tiempo".  

El título de Nueva crónica y buen gobierno resulta claramente expresivo de las intenciones del autor: nueva alude a que trae una óptica diferente a las de las crónicas existentes, nunca escritas por indios; y buen gobierno a su afán por denunciar el mal gobierno del virreinato de esos años, en claro contraste con las instituciones prehispánicas, pero también con las creencias cristianas y los ideales utópicos del humanismo europeo. Su objetivo central es en efecto ofrecer lo que Wachtel llamó la "visión de los vencidos". 

Conectado a él, opera el designio de enaltecer lo que realizó en el pasado el hombre andino y de instar a su participación digna y efectiva en un gobierno realmente justo y acorde con el mensaje evangélico: sueña con un rey propio para el Perú, aunque jerárquicamente inferior al rey de España, señor de todo el globo terráqueo. Poma de Ayala adopta, como Bartolomé de Las Casas, una firme actitud "indianista" e "incaica", la cual, según advierte Estuardo Núñez, revela un vivo espíritu de rebelión y de justicia, y constituye una franca defensa de los indígenas. 

Presentada como una larguísima carta al rey de España, la Nueva crónica reelabora el género cronístico hasta extremos no conocidos, con la libertad propia de un hombre de gran mestizaje de lecturas y creencias como es Felipe Guamán Poma de Ayala. Consta de más de mil páginas, embellecidas por numerosos e ingenuos dibujos, interesantes por sus trajes y por la presencia de símbolos y perspectivas que expresan la cosmovisión andina. Produce la impresión de una síntesis enciclopédica que buscara hilvanar en un solo texto lo que hacían por separado las crónicas, los informes, las demandas de justicia, los tratados sobre política y sobre evangelización, e incluso las utopías al gusto de humanistas.  

La obra resulta de excepcional valor por las noticias que ofrece respecto de la vida anterior al período incaico, el folklore y las tradiciones y narraciones de la época precolombina. La parte más importante del libro, en el cual alternan poesías y cantos en pura lengua quechua (cantos y poesías de amor, para la danza, para la caza, para la recolección de las mieses), se refiere ante todo a la historia de la época inca y a la de los primeros años de la conquista española. 

El autor da la biografía de cada emperador y de sus mujeres, narra sus empresas y habla del régimen, de las leyes, de las condiciones en que vivían los súbditos, de la religión, de las fiestas y de las indumentarias de un pueblo que había alcanzado un admirable grado de civilización y de cultura. Guamán Poma de Ayala conoce también los protagonistas y las noticias referentes a los acontecimientos que se sucedieron en el Perú después de la llegada de Francisco Pizarro y de los conquistadores. Dejando de lado las posibles incoherencias históricas, la crónica de Poma de Ayala proporciona nuevos datos sobre el pasado andino y refleja una visión descarnada de la sociedad colonial organizada en Perú. 

Poma se expresa en una lengua que algunos críticos han calificado de bárbara. La Nueva crónica y buen gobierno está escrita en una prosa híbrida (la cual será reclamada, tres centurias después, por Gamaliel Churata como mestizaje idiomático a desarrollar) que inserta en el español vocablos y recursos idiomáticos del quechua, el aymara y el dialecto del Chinchaysuyo: maraña verbal que congenia con el sincretismo que intenta entre las creencias andinas y la cultura europea y cristiana. 

Su escritura trasluce las modulaciones de un escritor bilingüe que habla la lengua del colonizador, pero no quiere abandonar del todo la propia. Es probable también que el autor reflejara la lengua oral de su tiempo, la que hablaba la enorme masa de analfabetos que formaban la sociedad indígena. Guamán Poma es, sin embargo, un hombre ilustrado que no desconocía la tradición y el estilo de las crónicas hispánicas. La mezcla de registros da a su obra ese tono distanciado y extraño que tanto ha cautivado a sus críticos y lectores. 

El Oso de Anteojos

El oso de anteojos (Tremarctos ornatus), también conocido como oso frontino, oso andino, oso sudamericano, ucumari y jukumari, es una especie de mamífero carnívoro de la familia de los úrsidos. 

Es la única especie de los úrsido que existente en la actualidad en Sudamérica.

Características

El oso de anteojos es de color negro o marrón oscuro con una mancha blanca que rodea sus ojos y se extiende hasta la garganta, de allí su nombre; aunque en algunos ejemplares puede faltar la mancha blanca. Llega a tener una longitud de 1,5 a 1,8 m y puede pesar hasta 140 kg. La hembra pare una o dos crías, que cuida con mucho esmero y defiende encarnizadamente.
El oso de anteojos es un plantígrado, o sea que camina sobre la planta de los pies, a diferencia de otros carnívoros que son digitígrados, es decir, caminan sobre los dedos. Puede ponerse en posición vertical sobre dos patas, actitud que adopta para poder ver más lejos y para impresionar.

A parte, el oso de anteojos tiene caminos o trochas muy bien establecidas en el bosque, por donde se desplaza regularmente en busca de su alimento. Puede trepar árboles y palmeras hasta considerables alturas. Se refugia en cuevas o sobre árboles, donde duerme y construye una especie de plataforma de ramas.

Distribución

El oso de anteojos habita en la Cordillera Andina en los límites, oeste, vertiente del Pacífico y de las Cuencas Amazónico – Orinoquense, norte, vertientes Caribe y del Lago de Maracaibo (Venezuela), Centro (avistamientos y indicios en Acuzazú, Pusapno y Refugio el Cedro del PNYCH-Oxapampa), hasta el sur de Perú y noroeste de Bolivia. Abarcando el occidente de Venezuela y atravesando Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia. Vive a alturas que van desde los 250 hasta los 4.700 msnm o más.

La especie ha sido reportada en la región del Darién en Panamá, incluso se tienen registros recientes de la presencia de la especie reportados por cazadores de la región; y más al sur, hasta el Noroeste de Argentina donde individuos aislados podrían existir aún en la provincia del Jujuy.

Hábitat

El oso de anteojos habita casi exclusivamente los bosques húmedos andinos con precipitaciones anuales superiores a los 1.000 mm (zonas perhúmedas), aunque también se le encuentra en páramos y zonas semiáridas cuyas precipitaciones rondan los 250 mm. Mora preferentemente en los pisos montanos que van de los 800 a los 3.800 msnm aunque llega a altitudes de 4.750 msnm. 

En la vertiente occidental de los Andes centrales del Perú (Dto. Lambayeque, Reserva Ecológica Chaparri) desciende hasta el desierto y los bosques secos donde se alimenta de cactus, sapote (Capparis spp.) y troncos de pasallo (Eriotheca spp.).

Aparentemente al inicio de la conquista española, en el siglo XV, el área de distribución de este oso de anteojos parece que era más extensa. Posiblemente su distribución incluía las Sierras Pampeanas de San Luis y Córdoba e incluso las laderas del Aconquija y las sierras boscosas de Ancasti (centro oeste de Argentina).

Reproducción

La edad reproductora del oso de anteojos se alcanza en el macho entre los 4 y 5 años de edad y en la hembra entre los 3 y 4 años de edad. El celo suele ser anual y durar una semana. El apareamiento del oso de anteojos tiene una duración entre 12 y 45 minutos y pueden observarse hasta cinco apareamientos en un día.

Durante el apareamiento, macho y hembra tienen juegos muy variados que van desde algunos olisqueos y lametazos en el rostro hasta luchas simuladas.
El primer parto ocurre alrededor del 5to año de edad generalmente dan a luz a una sola cría, pero también suelen darse 2 ó 3 crías.

Al nacer, las crías del oso de anteojos pesan entre 275 y 380 gramos y miden de 25 a 35cm. Abren los ojos cerca del 14vo día de edad y el sentido más desarrollado es el olfato por el que pueden encontrar los pezones de la Madre.

Los ositos maman hasta cumplir un año de edad, pero siguen dependiendo de su madre hasta los dos años.

Alimentación

Como casi todos los osos actuales, el Tremarctos ornatus es omnívoro, aunque su dieta habitual es preferentemente de origen vegetal: bromeliáceas, frutos, bayas, bulbos, raíces, cortezas, hojas y hongos; un pequeño porcentaje de su dieta es de origen animal o derivada: insectos, miel, huevos, reptiles, peces, roedores, conejos, pichones, y muy ocasionalmente, caprinos, ovinos, camélidos y vacunos. Por tal régimen alimentario, el oso de anteojos es el úrsido más herbívoro tras el oso panda. La hembra suele parir dos oseznos.

Comportamiento

El oso de anteojos tiene hábitos solitarios y mayormente diurnos. En áreas boscosas establecen senderos que permiten un desplazamiento rápido entre áreas alejadas, así como la comunicación intraespecifica a través de marcaje por medio de rasguños y olor (feromonas). Como la mayoría de sus parientes úrsidos, están muy bien adaptados para trepar. En los árboles encuentran gran parte de su alimento. En las ramas de los árboles suelen establecer plataformas para su alimentación y/o descanso.

Plantígrados como todos los osos, sus “pies planos” les facilitan una postura erecta que utilizan tanto para mirar a lontananza como para trepar árboles y rocas o para aparentar mayor masa corporal en un acto de amedrentamiento que se refuerza con la hirsutismo de su pelo (horripilación). No se conoce que tenga periodos de aletargamiento estacional.

Estado de conservación del Oso de anteojos o Oso Andino

El oso de anteojos es en su alimentación 90% frugívoro y vegetariano y 10% carnívoro, debido a esto es que por si mismo no corre peligro su supervivencia, su dieta variada y la abundancia de alimento le permiten subsistir sin complicaciones, pero la realidad es que en las zonas en las que habita, la actividad del hombre esta acabando con la especie.

El avance de la actividad agrícola, e inclusive la caza indiscriminada es alarmante en lo que respecta al cuidado del oso de anteojos.

La zona que el hombre habita genera un “espacio” en el hábitat (los bosques de Amazonas, San Martín, Cusco, Lambayeque y Cajamarca) por lo que las agrupaciones quedan separadas e indefensas.

mercredi 1 mai 2013

Los Colores en Quechua : Llinpikuna

Wiphala : El emblema sagrado del Tawantinsuyu
Blanco : Yurak, yuraq, yula
Rojo : Puka

Rosado : Pukapanti
Verde : Qomer

Amarillo : Q'ellu, K'ello, karwa
Marrón : Allqa , alga

Castaño : Ch'umpi
Dorado (color del oro) : Paqo, paqu

Anaranjado, amarillo dorado : Paru
Gris : Oqe

Azul : Anjas, anqas

Azul claro  : O'ke
Indigo : Yana anqas

Negro : Yana
Morado : Kulli, qulli

Lindo azul claro : Sumaq ok'e
Vestido azul : Anjas p'acha

Flor amarilla : K'ello t'ika  :
Maíz amarillo : Q'ello sara

Caballo blanco : Yuraq uywa
Nieve blanca : Yurak rit'i

Ojos negros : Yana ñawi
Labios rojos : Puka wirp'a

Hoja verde : Qomer rap'i
Cuyes marrones : Allga Qowikuna

Cabellos castaños : Ch'umpi chukcha
Flor morada : Kulli waita

Fuente